Chihuahua.— Lo que debió ser una celebración de vida terminó en una noche de muerte y sangre en Gran Morelos. Gilberto Arana Granados, joven marino de la Guardia Nacional de Estados Unidos y ciudadano americano, vino a Chihuahua a pedirle matrimonio a su novia y festejar su cumpleaños. Lo logró: el 14 de septiembre se hincó con el anillo en mano y ella dijo que sí. Al día siguiente, 15 de septiembre, cuando todavía era su cumpleaños, una lluvia de balas acabó con sus sueños.
De acuerdo al medio digital ‘Fuente Oficial Noticias’, Arana estaba en el lugar equivocado en el peor momento. Se encontraba en la tradicional “Carrejoneada” cuando comenzó el tiroteo que dejó seis muertos, entre ellos a los hijos del exalcalde Gilberto Gutiérrez Montes: Gilberto Gutiérrez Nevárez, de 26 años, y Socorro Gutiérrez Nevárez, de 20. También cayó su primo Edmundo Aníbal Gutiérrez Ponce, de 33, y José Gutiérrez. La balacera no solo cobró vidas, dejó además a casi una decena de heridos y, para no perder la costumbre, hasta el momento no hay detenidos.
El alcalde actual, Óscar Luis Miramontes Pérez, ya había dicho que “fue matanza entre familias”, pues los protagonistas del enfrentamiento eran parientes: hijos, primos y sobrinos de la misma dinastía Gutiérrez. Lo que nadie esperaba es que en medio de la bronca cayera un extranjero que nada tenía que ver con esas rencillas.
La novia de Gilberto, quien también resultó lesionada en el tiroteo, ahora enfrenta un doble dolor: pasó de la felicidad de un compromiso a la tragedia de perder al hombre con quien pensaba casarse.
Gran Morelos, que presumía ser un municipio tranquilo, ahora carga con la sombra de una masacre que no solo sacudió a la comunidad local, sino que alcanzó eco internacional por la muerte de un marino estadounidense.( Nota de Ponte al tiro)






