Ciudad Juárez.- El 13 de febrero, su madre, Rosa Micaela Rojas, cuyo cuerpo fue localizado en el crematorio Plenitud en junio de 2025, cumplía cuatro años de fallecida, y justo ese día se enteraron de la noticia de que el dueño del crematorio, José Luis Arellano, responsable de dar un trato indigno al cuerpo de sus madre y de otras 385 personas, fue dejado en libertad por el juez Séptimo de Distrito de los juzgados federales.
Óscar Rojas y sus hermanas aseguran que el dolor fue aún más grande y consideran este hecho como “una burla” para los deudos.
Ayer acudieron a manifestarse a la Fiscalía de Distrito Zona Norte para que el fiscal general del estado, César Jauregui Moreno les diera una explicación sobre el por qué el juzgado desestimó las pruebas aportadas.
Junto con ellos, decenas de familias afectadas acudieron a manifestarse.
Óscar y sus hermanas aún no recuperan los restos de su madre, y mientras tanto enfrentan el hecho de que no se hizo justicia





