Ciudad Juárez.- Durante la audiencia de vinculación a proceso el contra de José Enrique C.M., el hombre que golpeó brutalmente a sus tres hijastros; los gemelos de seis y un menor de cuatro años, se leyó la declaración del Ministerio Público, en la que se indica que el niño de iniciales D.A.H.V., de seis años, fue golpeado una y otra vez contra la pared y contra la cama por el ahora imputado, además de que lo atacó con un tubo, lo cual hasta este momento lo mantiene con pocas posibilidades de sobrevivir.
En la lectura de la declaración que los otros dos menores rindieron ante el Ministerio Público, acompañados por su tío, narran que el hombre de 34 años, al que llamaban “apa” los golpeó con un tubo negro largo tanto en la cabeza como en las nalgas (sic) y su hermano lo estrelló varias veces contra la pared y contra la cama, hasta que se quedó “dormido”.
Uno de los niños dijo que cuando su hermano ya no reaccionó, el hombre le limpió la sangre de la nariz con un pañuelo y se la puso a la imagen de la santa muerte.
Este hecho ocurrió el pasado 20 de marzo en la vivienda ubicada en la calle Durango 187 de la colonia Zaragoza.
Debido a que el domicilio es de modalidad de pensión, fue una pareja habitante de otro de los cuartos quien escuchó los golpes contra la pared y el llanto de los niños, por lo que corrieron a ayudarlos e impidieron que acabara con la vida del “D”, en ese momento, además de que video grabaron los gritos, narró la agente del MP.
El juez de control Raúl Palos Pacheco, leyó el acta médica en la que se indica que la víctima tiene pocas posibilidades de salvar su vida, y que en caso de que sobreviva, quedará con un daño neurológico irreversible.
La madre de los menores se encontraba trabajando al momento en que ocurrieron los hechos, sin embargo ella sabía que sus hijos eran víctimas de violencia constantemente por parte de su pareja sentimental, leyó el juez.
También se indicó que cuando ella regresó, José Enrique le dijo que el niño se había caído de la cama, y que las manchas de sangre en la pared eran porque “estuvo matando chinches”.
El imputado fue vinculado a proceso por los delitos de homicidio calificado en grado de tentativa y violencia familiar.
A petición del MP y de la representación de la víctima, se otorgaron seis meses para el cierre de la investigación complementaria debido a que se deben esperar los resultados químicos y biológicos del cateo que se realizó en el domicilio y de los exámenes psicológicos a las víctimas.





