Ciudad Juárez.- Estela Mendoza Ríos, derechohabiente del Instituto Chihuahuense de la Salud (ICHISAL) sufrió un accidente hace cinco años en el cual se quebró la muñeca derecha, por lo que necesita una pequeña placa; sin embargo en esa institución no se la han colocado porque no la han podido comprar, señaló.
La mujer de 59 años de edad, quien es esposa de un empleado de gobierno del estado, dijo que, tras el accidente, un médico del ICHISAL, a quien identifica como el doctor Carrillo, le realizó una cirugía pero no quedó bien, por lo que recurrió al director del hospital.
“Fue entonces que me dijeron que nuevamente me iban a intervenir quirúrgicamente, pero ahora por otro médico, que en ese entonces era el jefe de traumatología, pero días después me citaron los directivos para informarme que el doctor Carrillo se había molestado y dijo que el debería operarme. Seis meses después me realizo dicha cirugía quitándome parte del hueso de mi cadera para reponer el hueso faltante en mi mano, pero el resultado estuvo peor, ya que ni siquiera me aseguro mi mano con algún tornillo, meses después al quitarme el yeso me di cuenta que mi mano estaba suelta, ya no existe hueso que la sostuviera, ya no pude mover mis dedos como los movía anteriormente, en ese tiempo el dolor era insoportable”, narró.
Dijo que tras esto, acudió al Hospital General de Chihuahua, ya que le recomendaron al doctor Baca, especialista en ese tipo de casos, quien le aseguró que le podía salvar la mano, sin embargo necesitaba una placa especial.
Dicho diagnóstico fue hace cuatro años, pero pese a las gestiones en el ICHISAL, no se la han conseguido y solo le dicen que no encuentran la pieza.
“Le aclaro a los directivos exactamente las dimensiones de la pieza necesaria y los directivos la doctora Favela (subdirectora del hospital) y a Rafael Chávez Trillo (administrador de HCE) quedaron muy seguros de conseguirla, y le encargaron a la proveedora Paola Cali, quien también quedo muy segura de tener la pieza para la fecha de la intervención, que se programó para el mes de julio de 2023, llegando esa fecha me llamaron, diciendo que ya estaba todo listo, así que me traslade a Chihuahua, pero el doctor Baca dijo que esa no era la pieza acordada, entonces se suspendió todo hasta nuevo aviso”, narró.
Lo mismo sucedió en julio de 2025 y julio de 226.
“Hoy mi brazo ya no tuene el tamaño normal, ya está muy chiquito y delgadito y el dolor no desaparece, todos los días miro en la tele comerciales de la gobernadora diciendo que en el estado existe muy buen servicio médico, pero yo tengo cuatro años esperando la placa que necesito y me traen con puras mentiras y pretextos, ya tengo cinco años con mi mano rota y no hay nadie que pueda ayudarme”, lamentó.




