Ciudad Juárez.- Activistas del colectivo Sierra de Juárez denunciaron a través de las redes sociales que ayer a las 8:00 p. m. recibieron el reporte de una persona que solicitaba ayuda para atender a un pecarí de collar que había sido atropellado por vehículos tipo RZR, a la altura de la Ermita de San Lorenzo.
“Este caso nos preocupa por dos razones fundamentales: el riesgo que representan estas actividades para la fauna silvestre y las dificultades que enfrentó la ciudadanía para conseguir atención oportuna para un animal herido”, menciona la publicación.
Señalan que los vehículos todo terreno son un riesgo, ya que el desierto es un territorio vivo, hogar de numerosas especies que necesitan espacio, tranquilidad y condiciones adecuadas para alimentarse, desplazarse y reproducirse.
El tránsito de vehículos todoterreno a altas velocidades y sin alguna vigilancia puede alterar el hábitat, perturbar a la fauna, deteriorar el suelo y generar riesgos de atropellamiento. Cuando estas actividades se realizan sin las medidas necesarias de prevención y control, sus consecuencias pueden ser graves, mencionan.
“El caso de este pecarí nos recuerda que nuestras brechas no son pistas recreativas vacías: es un ecosistema que compartimos con otras formas de vida”.
📞 Horas buscando ayuda
Después de recibir el reporte, la persona explicó que permanecía resguardando al ejemplar junto con elementos de la Guardia Nacional, quienes brindaron acompañamiento de manera amable.
Desde el Colectivo se empezó a buscar apoyo institucional para conseguir atención especializada.
Se comunicaron
con DABA – Dirección de Atención y Bienestar Animal, donde les indicaron que no podían atender casos de vida silvestre ni canalizar el reporte a la delegada de PROFEPA, debido a una instrucción de la propia delegada.
“Intentamos comunicarnos mediante llamadas y mensajes con nuestros contactos de PROFEPA, sin obtener respuesta durante esas horas. También buscamos apoyo de Region Norte y Sierra Madre Occidental-CONANP tanto en Chihuahua como en el APFF Médanos de Samalayuca, sin conseguir atención a nuestra solicitud”.
Ante la preocupación por el estado del animal y la falta de una respuesta oportuna, las personas que se encontraban auxiliándolo decidieron trasladarlo en una transportadora para mascotas a un domicilio particular.
“Contactamos también a distintos médicos veterinarios, pero no encontramos quién pudiera atender fauna silvestre durante la noche”
🌵 Una actualización alentadora
La mañana siguiente, las personas que resguardaban al ejemplar nos informaron que seguía con vida.
Finalmente, PROFEPA respondió y comunicó que su personal se dirigía al lugar. A las 11:00 a. m. nos confirmaron que personal de la Procuraduría ya había acudido para recoger al pecarí.
Sin embargo, destacaron lo sucedido obliga a plantear preguntas que deben ser atendidas:
¿Qué medidas existen para prevenir los atropellamientos de fauna silvestre por vehículos todoterreno?
¿Qué autoridad debe intervenir cuando estas actividades ponen en riesgo a los animales y su hábitat?
¿Por qué fue tan difícil conseguir atención institucional ante una emergencia de vida silvestre?
¿Dónde están los protocolos de coordinación entre las autoridades ambientales para atender estos casos, incluso durante la noche?¿Qué debe hacer la ciudadanía cuando encuentra un animal silvestre herido y no consigue atención especializada?
“Necesitamos medidas de prevención, vigilancia y responsabilidad en el uso de vehículos todoterreno, así como mecanismos claros y accesibles para atender a la fauna silvestre lesionada.
Desde el Colectivo Sierra de Juárez hacemos un llamado a las autoridades competentes para que se esclarezcan las circunstancias de este atropellamiento, se evalúen las medidas necesarias para prevenir nuevos incidentes y se fortalezcan los protocolos de atención a la vida silvestre.
La conservación no se
limita a reconocer el valor de nuestros ecosistemas. También implica actuar cuando sus habitantes están en peligro”, menciona la publicación.








